Este lienzo fue creado para mi hermano mediano. En un arranque de cariño hacia el "enemigo" (con muchísimo cariño), fui corriendo a comprar el lienzo.
Como fanática lectora de Asterix y Obelix, tenía obligación de plasmar una de las portadas que mas me había gustado en mis años chicos.
Este lienzo me puso a prueba. Soy mujer de terminar lo que ha empezado y temía que esta vez no iba a ser. Comencé emocionada, pero lo abandoné durante semanas. Y verlo sin terminar, abandonado encima del caballete dentro de la fría galería me hacía entristecer.
Por lo que un buen día, llena de optimismo y paciencia, quité el polvo a los pinceles y me puse a ello.
Es un lienzo al óleo, de 41 x 32,5 cm de ancho, con mucho detalle, relieve y rematado en tinta.
Cuando puse la firma, sonreí.

